Water wader

Pues no


La mayoría ciudadana cuestiona la representatividad de las instituciones del Estado. Perciben tal Estado como una componenda de las élites que dominan los dos partidos mayoritarios, influenciados por poderes financieros y económicos que están imponiendo políticas que nadie ha aprobado en el proceso electoral. De ahí su enorme crisis de legitimidad. Y es lógico y muestra de salud democrática que haya movimientos que quieran cambios en la Constitución

Vicenç Navarro

… La oposición por parte de las élites gobernantes y de los grupos de presión a estos cambios deseados por la mayoría refleja una postura profundamente antidemocrática. […] Solo hace unos meses se impusieron cambios de la Constitución, como el Pacto Fiscal (que prohíbe al Estado español tener déficit público) y que condenan al país a continuar a la cola de la Europa Social, sin que la ciudadanía haya tenido ninguna voz en tales medidas.

La enorme fuerza e influencia del pensamiento neoliberal en España (resultado del gran poder que tiene la banca y la gran patronal en los fórums mediáticos y políticos) se refuerza con la enorme pasividad de las izquierdas. Y no me estoy refiriendo a los partidos políticos (a los que habría que reformar sustancialmente) y a los sindicatos sino a las personas que se consideran de izquierdas y que con su pasividad están permitiendo que tal pensamiento y las políticas que las sustentan (que están haciendo mucho daño) continúen. De ahí que me permito sugerirle al lector de este artículo que se movilice.

Vicenç Navarro, Catedrático de CCHH y SS, U. Pompeu Fabra.

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“¿Por qué el Estado español decidió congelar las pensiones a fin de conseguir 1.200 millones de euros, en lugar de revertir la bajada del impuesto de sucesiones, con lo cual habría obtenido casi el doble de ingresos ( 2.552 millones). O, ¿por qué en lugar de recortar nada menos que 7.000 millones en sanidad, el gobierno no eliminó la reducción del Impuesto de Sociedades a las empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, lo que significa menos del 0,12% de todas las empresas, con lo cual hubieran obtenido más de 5.600 millones de euros? O, ¿por qué quiere ahora establecer el copago sanitario en lugar de aumentar los impuestos de los fondos SICAV y las ganancias especulativas? O, ¿por qué quiere aumentar el IVA, en este momento de recesión, que afectará a las clases populares, en lugar de aumentar el impuesto de Sociedades al 35% para empresas que ganen más de un millón de euros al año, con lo cual ingresaría 14.000 millones de euros más? O, ¿por qué quiere destruir puestos de trabajo en los servicios públicos en lugar de establecer un impuesto a las transacciones financieras, con lo cual, tal como ha señalado el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, se conseguirían 5.000 millones de euros? O, ¿por qué en lugar de forzar reducciones de los Estados del bienestar gestionados por las CCAA no reduce la economía sumergida diez puntos, con lo cual aumentaría 38.500 millones de euros? Estas son las preguntas que deberían haberse hecho y no se hicieron. Rajoy no las habría podido contestar y habría quedado en evidencia, mostrando, que en contra de lo que dice, sí que hay alternativas y sí que hay dinero.”